miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cuéntame que harás después que estrenes su cuerpo; cuando muera tu traviesa curiosidad; cuando memorices todos sus recovecos y decidas otra vez regresar; ya no estaré aquí en el mismo lugar; si no tiene más que un par de dedos de frente y descubres que no se lava bien los dientes; si te quita los pocos centavos que tienes; y luego te deja solo tal como quieres. Sé que volverás el día en que ella te haga trizas; sin almohadas para llorar; pero si estas decidido y no quieres más conmigo; nada ahora puede importar porque sin ti el mundo ya me da igual. Si te vas; si te vas si te marchas; mi cielo se hará gris; si te vas; si te vas ya no tienes; que venir por mí; si te vas; si te vas y me cambias por esa bruja pedazo de cuero no vuelvas nunca más; ya no estaré aquí. Toda escoba nueva siempre barre bien; luego vas a ver desgastadas las cerdas; cuando las arrugas le corten la piel y la celulitis invada sus piernas: volverás desde tu infierno: con el rabo entre los cuernos implorando una vez más pero para ese entonces yo estaré un millón de noches lejos de esta enorme ciudad: lejos de ti el mundo ya me da igual. . Si te vas; si te vas si te marchas; mi cielo se hará gris; si te vas; si te vas ya no tienes; que venir por mí; si te vas; si te vas y me cambias por esa bruja pedazo de cuero no vuelvas nunca más; ya no estaré aquí.